“Las cosas que más nos preocupan son las que menos confiamos a Dios.”
Craig Groeschel
La manera en la que vemos e interactuamos con el mundo es el resultado de todas nuestras experiencias, de nuestra formación y la manera en que interpretamos lo que nos sucede. Es decir, cada quien tiene una manera distinta de ver las cosas porque crecimos en familias, ambientes y lugares distintos. Así que una misma experiencia, como la pérdida de un trabajo o reprobar una materia, puede ser vivida de distinta manera por dos personas.
La manera en que nos preocupamos puede revelarnos cuál es la manera en la que vemos el mundo y si nuestra mirada tiene que ser redimida (transformada a la luz del evangelio).
Las personas que se preocupan mucho han desarrollado el “superpoder” de encontrar el peor escenario para cualquier situación. Tú puedes llegar con una buena noticia “Oye, amigo, fíjate que me gané unos boletos grátis para ir a Disneylandia todo-pagado”; y ellos pueden responderte “Uy, pues a ver si no está muy lleno de gente y todo allá está muy caro; seguramente no incluye todo lo que dice”. Si tú le dices a una persona así “Ay, tú siempre eres muy pesimista”; de seguro te responde “no soy pesimista, soy realista.”
Jesús tiene algo muy importante que decir al respecto:
Mateo 6:26, 28-30. Miren los pájaros. No plantan ni cosechan ni guardan comida en graneros, porque el Padre celestial los alimenta. ¿Y no son ustedes para él mucho más valiosos que ellos?… ¿Y por qué preocuparse por la ropa? Miren cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni cosen su ropa; sin embargo, ni Salomón con toda su gloria se vistió tan hermoso como ellos. Si Dios cuida de manera tan maravillosa a las flores silvestres que hoy están y mañana se echan al fuego, tengan por seguro que cuidará de ustedes. ¿Por qué tienen tan poca fe?
El problema de la ansiedad pecaminosa no es que seamos realistas, sino que no somos lo suficientemente realistas. O dicho de otra forma, la manera en la que vemos la vida tiene que ser redimida, necesitamos un realismo redimido que no saque a Dios del panorama.
Ante el problema de la preocupación Jesús dice “mirén a los pájaros…”, “mirén las flores del campo…”; “miren como el su Padre celestial cuida cosas que pudieran parecer insignificantes y pasajeras.” Y después Jesús hace la pregunta “¿No son ustedes más valiosos para su Padre celestial?”
¿Cómo sabemos si nuestra manera de ver la vida necesita ser redimida? Bueno, si estás luchando con preocupación que está afectando tu vida y tus relaciones, necesitas la esperanza que Jesús ofrece. Además, al igual que las personas que usan lentes, que cada cierto tiempo tienen que limpiarlos por el polvo y la grasa, así también cada cierto tiempo nuestra mirada necesita ser limpiada por la realidad del evangelio.
Quizás es por pasajes como estos que muchos tienen una idea de un Jesús hippie (o jipi). Como si Jesús viviera despreocupado, como si nada le afectara, o nada fuera lo suficientemente importante. Pero Jesús tenía delante de él un futuro trágico: Iba a ser arrestado y enjuiciado injustamente, sus amigos lo abandonarían y moriría vergonzosamente como un criminal. Y esto no era solo un escenario en su mente, sino el plan perfecto de Dios en el evangelio.
Así que las palabras de Jesús no son livianas, tienen el peso de la vida de un hombre valiente que enfrentaría nuestra mayor pesadilla para librarnos de ella. Lo que podría ser nuestra mayor fuente de ansiedad—una eternidad separados de Dios—Jesús la tomó sobre sí y la clavó en la cruz junto con su cuerpo.
Tenemos en el evangelio, no un conjunto de ideas bonitas y esperanzadoras, sino una realidad que cambia nuestra realidad. Esta clase de realidad requiere más que solo añadir una idea más a nuestra cabeza; la realidad de Jesús requiere que hagamos un reajuste completo de lo que pensamos y creemos. Especialmente de lo que pensamos y creemos de Dios, de nosotros mismos y de la vida.
Mira los pájaros, mira las flores del campo, mira a Jesús, mira la cruz y conoce al Padre.
Aquí hay algunas cosas que Dios quiere, no solo que sepas, sino que permitas que estas verdades rediman tu manera de ver la realidad.
1. Dios siempre está trabajando.
Job 38:1-4. Entonces el SEÑOR respondió a Job desde el torbellino y dijo: ¿Quién es éste que oscurece el consejo con palabras sin conocimiento? Ciñe ahora tus lomos como un hombre, y yo te preguntaré, y tú me instruirás. ¿Dónde estabas tú cuando yo echaba los cimientos de la tierra? Dímelo, si tienes inteligencia.
Los últimos capítulos del libro de Job son el “Reality Check” más grande de la historia. En esta conversación con Job, Dios le da una breve mirada de todo aquello sobre lo cual el Señor gobierna. Le hace preguntas acerca de detalles de la creación, cosas que pasan desapercibidas a nuestros ojos; cosas sobre las cuales Dios está siempre activo.
Hay tantas cosas que si tan solo pusiéramos atención podríamos ver la mano de Dios, y saber que él siempre está activo.
2. Eres importante y valioso para Dios y él te ama.
Romanos 8:38-39. Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Nuestra familia, nuestras experiencias y nuestra formación pudieron haber distorsionado la manera en la que nos vemos a nosotros mismos. Hay personas que aún luchan con sentimientos de abandono, baja autoestima, o simplemente una idea incompleta de quienes son a los ojos de Dios. Esta es una área que necesita redención en nuestra vida, aprender a vernos a través del carácter perfecto de Dios y de su amor.
Quizás también estemos arrastrando doctrinas erroneas en la que se nos dice que mientras a uno le va a bien, eso significa que Dios está en control y que todo está bien. Pero la Palabra nos enseña una perspectiva más saludable. No siempre nos irá bien, aún así podemos decir que Dios permanece en control. Las palabras de Pablo en estos versículo vienen de mujeres y hombres que estaban siendo perseguidos por seguir a Jesús.
Pablo sabía que Dios no los había abandonado, y él y los discípulos lo sabían porque habían mirado a Jesús. Ellos estaban siguiendo los pasos de su maestro, para que otros pudieran conocer el evangelio que cambia realidades. Y esto nos lleva la última cosa que Dios quiere que sepas.
3. Dios tiene un plan eterno.
1 Corintios 15:54-57. Pero cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: DEVORADA HA SIDO LA MUERTE en victoria. ¿DONDE ESTA, OH MUERTE, TU VICTORIA? ¿DONDE, OH SEPULCRO, TU AGUIJON? El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley; pero a Dios gracias, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
La esperanza en Jesús va más allá de solo ofrecernos un “consuelo” después de una vida difícil. Va más allá que solo ofrecernos bonitos pensamientos que nos permitan sobrellevar la ansiedad y la preocupación. La esperanza que el evangelio nos ofrece es que llegará el día en que ya no habrá lugar en la creación para la ansiedad y la preocupación. El Pecado que ha distorsionado la creación será desterrado, la muerte ya no tendrá jurisdicción, ya no habrá más dolor o lágrimas. Los enemigos de Dios y de su iglesia serán vencidos, la muerte y el adversario ya no causarán más caos; y nuestro Padre celestial reinará por siempre.
Cuando te acerques al Señor y su palabra, recuerda que Dios—más que darte solo información—quiere darte nuevos ojos para ver la vida a través de sus verdades y no de tus experiencias. Que nuestras experiencias puedan ser filtradas a través de su Palabra y no al revés. Su Palabra es la verdad, no nuestras experiencias.
Oración:
Padre celestial, tú eres digno de toda mi confianza y mi obediencia. Tu Palabra es verdad, que tu verdad sea la que guíe mis pasos cada día. Redime mi mirada, mis experiencias, mi razón; que tu Palabra sea mi filtro, mi regla, mi estándar. Gracias por tu amor inagotable, te alabo porque en ti tengo propósito y vida. Amén.
Aquí hay algunas canciones que puedes escuchar para adorar y seguir meditando acerca de este tema:
Amor Sublime – Torre Fuerte
Si acaso de me olvida – Jacobo Ramos
En tus términos – Rodrigo Silva
Fija tus ojos en Cristo – Majo Solís
Mi esperanza – Marcos Vidal
Soy amado – La Historia
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